El Gobierno de Brasil solicitó el bloqueo de 5.209 sitios web ilegales de apuestas y más de 2.000 perfiles en redes sociales, tras la prohibición de las apuestas de cuota fija que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva decretó el viernes 25 de septiembre.
El Ministerio de Justicia y la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) informaron el martes 29 de septiembre las primeras medidas de un comité creado el día anterior para frenar la aparición y la difusión de plataformas ilegales.
"Llegaremos a todos los eslabones de esa cadena de forma progresiva y continua", afirmó el ministro de Justicia, Wellington Lima. El funcionario sostuvo que la prohibición facilitó el rastreo de la publicidad y de los movimientos financieros vinculados al sector, debido a que todas las plataformas de apuestas quedaron fuera de la ley.
Anatel notificó a las operadoras de telefonía y a las redes sociales tras emitir la solicitud de bloqueo. El director de la entidad, Octavio Penna, señaló que las direcciones debían quedar fuera de la red, a más tardar, durante la noche de ese martes.
Las autoridades también pusieron el foco sobre operaciones financieras consideradas atípicas. "La misma institución que recibe movimientos de apuestas también recibe montos de varios otros fraudes, como el tráfico de armas y de drogas", afirmó el secretario nacional de Seguridad Pública, Chico Lucas. A su vez, indicó que, desde el sábado 27 de septiembre, los movimientos financieros realizados a través de Pix, el sistema de pagos instantáneos de Brasil, registraron una caída cercana al 10%, según datos del Banco Central. El funcionario atribuyó esa variación a la prohibición de las apuestas, que calificó como el "único hecho relevante en este período".
Las plataformas vinculadas a asociaciones del sector, como Bet Legal, sostuvieron que desde el anuncio oficial aparecieron más de 500 nuevas casas de apuestas ilegales. Lucas afirmó que antes los usuarios tenían dificultades para distinguir entre operadores legales e ilegales, pero añadió que ahora "todo quedó más claro, pues están todas prohibidas".
La decisión presidencial prohíbe la operación, oferta, intermediación y publicidad de las apuestas de cuota fija, incluidas las deportivas y los casinos en línea. Los usuarios podrán retirar sus fondos hasta el 5 de octubre, mientras las empresas del sector evalúan acciones ante el Tribunal Supremo de Brasil.
Ante este panorama, los principales clubes de Brasil enfrentan la posible pérdida de contratos multimillonarios tras la prohibición de las apuestas en línea, que afectará a sus mayores patrocinadores y dejará en suspenso acuerdos vigentes en el fútbol brasileño. Catorce de los 20 equipos del Brasileirão, la primera división del país, cuentan con una casa de apuestas como patrocinador principal. De acuerdo con la firma de inversión Galapagos Capital, esos convenios representaron el 34% de los ingresos comerciales de los clubes en 2025, unos USD 200 millones.
Lula, que buscará la reelección el domingo 4 de octubre frente al senador de derecha Flavio Bolsonaro, calificó al sector de las apuestas como un "cáncer" y afirmó que "o bien pone fin a las apuestas, o las apuestas pondrán fin a Brasil".
El Flamengo, vigente campeón de la Copa Libertadores y del Brasileirao, mantiene el mayor acuerdo anual de patrocinio de la historia del fútbol sudamericano. Su contrato con Betano asciende a USD 46 millones por temporada, una cifra equivalente al monto que el club desembolsó este año por el mediocampista Lucas Paquetá.
"¿Cómo voy a pagar a Paquetá?", preguntó el presidente del Flamengo, Luiz Eduardo Baptista, después de la sanción. Según afirmó, la medida "pone en riesgo los ingresos futuros, los contratos que hemos firmado y los pagos que tenemos que realizar".
Las casas de apuestas permitieron a los clubes brasileños elevar sus ingresos comerciales en los últimos años. Desde que esos patrocinios comenzaron a expandirse en 2019, luego de que ocuparon el espacio que dejó el banco estatal Caixa Econômica Federal, Brasil ganó los últimos siete títulos de la Libertadores y aportó 12 de los 14 finalistas del torneo.
El Flamengo sostuvo en un comunicado que los ingresos provenientes de las apuestas en línea "impulsado al fútbol brasileño hasta el punto de dominar" las competiciones sudamericanas. Según Transfermarkt, nueve de los 10 clubes más valiosos de la región pertenecen al Brasileirão.
El Senado dispone de 120 días para resolver si convierte la medida provisional en ley. Las principales asociaciones del sector presentaron el lunes un pedido ante el Tribunal Supremo para suspender la prohibición, bajo el argumento de que resulta inconstitucional. La reunión que el Gobierno planeaba celebrar esta semana con los clubes quedó postergada hasta después de la primera vuelta electoral, de acuerdo con una fuente del Ministerio de Deportes consultada por la agencia AFP.
El dueño del Cruzeiro, Pedro Lourenco, señaló que el impacto todavía no tiene una cifra definida. "Estamos analizando la situación y revisando las cuentas. No es fácil cuantificar la magnitud de las pérdidas hoy", indicó. El club de Belo Horizonte recibirá apoyo financiero del gobierno de Minas Gerais, que anunció ayudas para las instituciones locales que pierdan patrocinadores a raíz de la prohibición. El presidente del Fluminense, Mattheus Montenegro, advirtió que los equipos deberán competir entre sí por un número limitado de nuevos patrocinadores. "Es obvio que esto devalúa el activo, porque cualquier empresa interesada en patrocinar un club de fútbol tendrá prácticamente a todos los clubes disponibles al mismo tiempo", declaró a CNN Brasil.
(Con información de EFE y AFP)